Entrevista a Mario Navarro-Rubio.
El experto en el sector del alquiler cree conveniente alargar la duración de los contratos para estabilizar el mercado.
Aunque el mercado inmobiliario atraviesa una profunda crisis, «hay mucha necesidad de vivienda», recuerda Mario Navarro-Rubio, secretario general de la Corte de Arbitraje. A su juicio, el alquiler se presenta como la solución para hacer frente a esa demanda. No obstante, está convencido de que sería necesario alargar los plazos de los contratos de arrendamiento para ofrecer estabilidad y una alternativa real a la fórmula de la compraventa. Y hace falta, a su vez, cambiar la percepción social. En este sentido, Navarro-Rubio cree que poco a poco la mentalidad de propiedad va cambiando. Su objetivo es que la Corte de Arbitraje pueda descargar a los tribunales «del 70% de la carga de trabajo».
-¿Cuál es la principal garantía del arbitraje?
-Está orientado al ciudadano de la calle. Es la forma más rápida de resolver problemas de arrendamiento y sin costarle un céntimo a quien reclama justicia.
-El sector inmobiliario se encuentra estancado. ¿Hacia dónde debería reorientarse?
-El mercado es sabio y tarde o temprano se tiene que adaptar, porque la gente tiene que vivir. Hasta hace poco, la compraventa ha sido la actividad principal, mientras que el alquiler era algo muy marginal. Pero ahora este último ayuda a la inmensa mayoría de las inmobiliarias a sobrevivir.
-Sin embargo, la sociedad lo considera una fuente de enredos legales.
-Se piensa que si tienes un problema con un alquiler, seas propietario o inquilino, te tienes que meter en un segundo problema: un juicio, contratar a un abogado y soltar un dineral. Poco a poco, la gente empieza a conocer otra vía diferente de la tradicional, que es la mediación. Un sistema que garantiza que en treinta días el caso queda cerrado.
-Hay mucha gente que piensa que alquilar una vivienda es tirar el dinero.
-La escasa diferencia que había entre comprar y alquilar se ha agrandado. Mucha gente está optando por el alquiler para capear la crisis durante dos y tres años. Luego ya se plantearán la adquisición de una casa. Aunque cada vez hay más alquileres con opción a compra.
-¿Cuál es nuestra situación respecto a Europa?
-Estamos un poco detrás porque el alquiler no se ha implantado de forma masiva, pero por otra parte tenemos el sistema más rápido y barato de toda Europa. Es el más eficiente porque en ningún lugar certifican que resolverán tu conflicto en un mes y gratis.
-El Gobierno central va a hacer una reforma de la ley para agilizar los procesos de desahucio. ¿Se puede conseguir?
-Pueden conseguir agilizar algo, pero nunca llegar a estos términos de 30 días. Eso es imposible. Si el asunto está juzgado no tienen por qué tardar un mes y medio en desalojar. Sean eficientes y den una salida lo antes posible.
-¿Pero en qué más se debería incidir?
-Hay derechos, como poder alargar los plazos de alquiler a diez años, que darían mucha estabilidad al mercado. Muchas familias necesitan una casa y, si cada cinco años como máximo te pueden echar, no hay manera de crear un hogar, de que el alquiler sea una alternativa real a la compraventa. Hay que pensar que quien vive de alquiler no es menos ciudadano.
-Desde la Corte hacen hincapié en la elaboración del contrato. ¿Se cometen muchos fallos?
-A un ciudadano no se le puede pedir que entienda de Derecho. Así que se hacen muchos contratos tirando por el camino del medio. Y eso siempre genera problemas por el desconocimiento. De ahí que ahora estemos proporcionando la garantía de alquiler.
-¿Con qué cláusulas hay que tener más cuidado?
-Generalmente las más delicadas son las de los incrementos de la renta y las prórrogas. También, el porcentaje que se puede subir y a quién le corresponde pagar determinados impuestos. A veces, el propietario cree por costumbre que el Impuesto de Bienes Inmuebles lo tiene que pagar un inquilino, pero ese desembolso corresponde al propietario.
Fuente Diario Vasco.