Después del post optimista de esta mañana, no puedo echarme atrás, y eso que motivos no me faltan… Así que voy a seguir viendo el vaso medio lleno y optar por reirme de lo ocurrido en la tarde de hoy:
Todo parecía ser un jueves normal en mi vida, mañana en la oficina, comida en casa de mis abuelos, como todos los jueves y visita a un cliente, hasta que los elementos se pusieron en mi contra por alguna extraña razón. Salía de casa de mis abuelos, cuando a las pocas calles mi moto decidió no andar más, “Oh! no! Gasolina…”, por suerte conocía la zona, así que decidí, aparcar la moto y coger el bicing para ir hasta la gasolinera más próxima en busca de combustible, iluso de mí, pensé que incluso llegaría a tiempo a la visita, que iluso!
Al llegar al Bicing y recoger el vehículo, en seguida vi que el mismo no me llevaría muy lejos, ya que el cambio de marchas estaba estropeado y tan sólo funcionaba el desarrollo pequeño (aquel en el que sólo consigues pedalear en las subidas y dónde pareces un personaje de dibujos animados con los pies haciendo círculos hasta la altura de la cabeza a toda velocidad), a los pocos metros decidí volver atrás y cambiar el vehículo, “Hem! Respuesta incorrecta”, el aparcamiento de bicis no quería volver aceptar ese trasto.

Cuando piensas que las cosas no pueden ir peor...
En ese momento, vi claramente que no llegaba a la visita, así que decidí llamar a mi compañero Julián para avisar que llegaría tarde y que empezara él sin mi… “Hem! Respuesta incorrecta”, antes de dar el primer tono, el móvil ya se había apagado… La batería, que gran amiga! “Bueno, no pasa nada, Raúl, ve a por gasolina, si cambias la bici en el próximo estacionamiento igual aún llegas a tiempo, ¡Hem! Respuesta incorrecta”.
Al llegar al siguiente estacionamiento de bicis, poco o nada me sorprendió que no pudiera cambiar de bici, definitivamente hoy era mi día, así que proseguí. Justo al llegar a la gasolinera, encontré una tercera área de Bicings, ¿Estaría cambiando mi suerte? NO! Tampoco pude cambiar el trasto ese.
Ya en la gasolinera, el amable dependiente me informó que para venderme gasolina debía venderme primero un envase especial, que amable… “Véndame lo que sea, no estoy en posición de negociar”, así lo hizo, me costó más el contenedor que el contenido. “Eternamente agradecido señor dependiente”.
Rápidamente cogí de nuevo el cacharro para emprender el camino de vuelta, “Que sensación de impotencia, tener prisa y no poder pedalear…”, todo parecía estar terminando. Antes de dejar el trasto o cargar el depósito de la moto, decidí acercarme a casa de mis abuelos para que me dejaran el móvil (por suerte mis abuelos son bastante 2.0) y avisar a Julián de que definitivamente no llegaría a la visita. ¡Qué útiles los móviles, yo no tengo bateria, tú no tienes cobertura!
Así pues, volví hasta la moto y procedí a rellenar el depósito con el prohibitivo bien, fue en ese momento cuando descubrí que tenía de especial ese maravilloso envase: Es imposible verter dentro del depósito más de 2/3 partes del combustible… Otra vez agradecido, señor dependiente, cada vez que un compañero pasa por delante de mi escritorio y pregunta ¿No huele a gasolina?, me acuerdo mucho de usted
Y lo peor de todo es que aún conservo el envase, ya que al ser especial, si lo abandono, al amable dependiente le puede caer una multa de 3.000 €, “¡Encima de tonto, buena persona!”
Ahora sólo hacía falta devolver la bici y el móvil, así que me monté de nuevo al vehículo dispuesto a hacer el ridículo con la velocidad supersónica del mismo y puse rumbo al aparcamiento para bicis. Evidentemente, esta vez el aparcamiento tampoco me aceptó la cafetera roja, así que aprovechando que tenía el móvil decidí llamar a incidencias, “Si quiere información, pulse 1, si quiere…” cómo me apetecía oir ese contestador, que relajante… Por fín al habla con la operadora, me comenta que es cierto que hay ciertas áreas que no aceptan algunas bicis… “¿Ciertas? OK! Dime cual funciona y dejo la bici”… “Un segundo por favor, no se retire… Ding, dang, dong, dang, ding, dong, ding dong ding…” ¡Que bien música para que me relaje!, al cabo de un buen rato de relajación, me indica el estacionamiento del que venía, “¿Sabe qué? No me ayude más, muchas gracias y que pase buena tarde”, ante todo educación. Después de 2 Bicings más conseguí dejar el cacharro, así que, volví andando hasta la casa de mis abuelos, dejé el móvil, proseguí hasta la moto y me dirijí a la oficina para desahogarme a través este post.

Llegada desquiciado a la oficina con el envase especial
Supongo que a estas alturas, Julian ya ha salido de la reunión, espero que le haya ido bien… “Buenas tardes Julian”, acaba de llegar a la oficina y me está preguntando que ha pasado, “Julian, sientate y mejor te lees el post que voy a publicar…”, al menos lleva cara de que la visita le ha ido bien, “Esto es ver el vaso medio lleno”.

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1,2,3…4,5,6…sé un junco hueco, amigo
Aunque pueda parecer cruel (y dando por sentado que tu tarde ha sido bastante jodia ) a mí me la has alegrado
Un abrazo compañero. Mañana será mejor
Raúl… hueles a gasofa ¿te invito a un cigarro?
Gracias Ángel, lo cierto es que hasta yo he acabado riéndome
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Gracias Antonio! Por un lado te diría que no, porque es posible que me prenda en llamas tal como lo encienda, pero… Por otro lado es un mal día para dejar de fumar
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Muy bonito Raúl, yo dando el callo y tú de paseo en bicicleta !!!
Jajajaja! Julián, la globalización es lo que tiene, hay que especializarse, a tí se te da bien dar el callo, a mí, liarla y pasearme en “cacharros de 2 ruedas”
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Divertida la tarde, vamonos de fiesta y lo celebramos!!
Jajaja! Lo que me faltaba para redondear el día
Impresionante documento gráfico y lexicográfico…
Raul que risas, aun me parto imaginandote!!!
Me has alegrado mi aburrido dia.
M’encanta el teu sentit de l’humor, peque no vens per Perth a fer una visita?
Un peto rei.
Vaya mala pata, por lo menos tienes una cosa divertida para expliclar a tus amigos, suerte!
Gracias Davilón, lo cierto es que vivido en primera persona también fue impresionante…
Gracias Cris, pero piénsatelo 2 veces antes de invitarme a Australia, si soy capaz de liar el “percal” de ayer en Barcelona, imáginate lo que puedo hacer en Australia rodeado de canguros, ornitorrincos y cocodrilos…
Gracias Alex, empiezo a dudar si es mala pata o es algo que conlleva ser yo mismo. Aunque lo cierto es que el Blog ayer casi hace record de visitas, igual es una señal, y debo dejar mi carrera profesional en el mundo del marketing, para dedicarme a hacerle la competencia a Buenafuente con monólogos de mis vivencias personales.
[...] Enero, 2009 por Raúl Horta Cando Vaya Post el de ayer, gracias a todos por la acogida. Después de volverlo a leer, me he dado cuenta que mi vida se [...]
Hola Raul,
No quiero ser desagradable, pero en Andorra, ademas del Tobotronc, tenemos gasolina (ai, no!!, perfume) Baratito!!!
Hola Ingrid! Sabía yo que no debía colgar el post, no es serio que todos tus clientes te tomen el pelo… Un afectuoso saludo
Vaya tela de día macho!!!!
menos mal que eres un tío de recursos, y sobretodo paciente!!! porque otro habría utilizado la gasolina para quemar la puñetera bicicleta del Bicing, rollo Michael Douglas en un Día de furia!!!
una vez más me has sorprendido y aun así tienes la santa paciencia y ganas de escribir este magnífico post, ejemplo de sabiduría y saber estar!!!
sólo puedo decir Ole, ole y oooooole!!!!!!!!
Sinceramente tuyo, tu amigo Petete.
Gracias Petete! Para eso están los amigos! Ya me dirás que te tengo que pagar